Los estrógenos son parte de los anticonceptivos combinados.
El primer anticonceptivo oral fue lanzado en 19621, este incluía (como muchos que fueron lanzados después) estrógenos (hormonas sexuales femeninas) y progestinas (hormonas sexuales del embarazo), pues se creía que para lograr un buen efecto anticonceptivo (evitar la ovulación) y proteger la salud de la mujer se necesitaban los dos tipos de hormonas.
No obstante, no todas las mujeres toleran las dosis mínimas de estrógenos que contienen las píldoras combinadas hoy en día. Muchas se ven afectadas por los efectos adversos como:
Asimismo, el aumento de los factores de riesgo como:
Esto llevó a que durante los años seguidos al lanzamiento se redujera cada vez más la presencia de los estrógenos en los anticonceptivos orales.
Referencia:
[1] Mears, E., & Grant, E. C. G. (1962). “Anovlar” as an Oral Contraceptive. BMJ, 2(5297), 75–79. https://doi.org/10.1136/bmj.2.5297.75
[2] Brynhildsen, J. (2014). Combined hormonal contraceptives: prescribing patterns, compliance, and benefits versus risks. Therapeutic Advances in Drug Safety, 5(5), 201–213. https://doi.org/10.1177/2042098614548857